viernes, 27 de septiembre de 2013

Una tarde de cine inolvidable

Tocaba tarde de cine con una de mis mejores amigas, que por desgracia vive lejos, en otra ciudad y a la cual tenia muchas ganas de ver.
Quedé con ella en la taquilla, llegué un rato antes, así que compre las dos entradas y me senté a esperarla.
A los minutos me llamo diciéndome que tuvo que volver a su ciudad y no podríamos vernos hasta dentro de un mes. Eso me sentó bastante mal, porque yo ya estaba allí, tenia la esperanza y alegría de volverle a ver y nada... se me saltaron las lágrimas de pena. ¿que hacia? ¿y las entradas? Además con todas las ganas que tenia de verla..
De pronto alguien se sentó al lado mio.
-Ei guapa, ¿que te pasa? ¿Por qué lloras?
+Nada... no es nada... solo que había quedado aquí con mi amiga que vive lejos y al final no ha podido venir y me he quedado sola... además ya he comprado las dos entradas.
-Si quieres entro contigo, no me importa.
+¿De verdad?
-Si claro, vengo solo; y no me importa pasar contigo.
+Muchas gracias de verdad. por cierto ¿Cómo te llamas?
-Yo soy David, encantado ¿y tu?
+Yo soy ______. ¿Pero de verdad no te importa? Mira que ibamos a ver una película de dibujitos... no creo que la quisieras ver.
-No importa para nada _____, además, me encanta el cine, cualquier película la disfruto.
+Bien, entonces entremos.
-Vamos. ¿Qué película vamos a ver?
+Gru 2.
-WOW me encanta! Es la que venia a ver. Además, ahora mejor, con buena compañía.
+Me alegro.
Entramos, compramos palomitas y demás y nos dirigimos a la sala. Nos lo pasamos genial viendo la película, también con la guerra de palomitas que tuvimos. Después me invitó a ir a una cafetería y allí nos conocimos mejor.
Nunca imaginé que después de estropearse mis planes, tendría unos tan buenos como estos y menos con un chico tan genial.

No hay comentarios:

Publicar un comentario